Mi guíon
Guíon
Lugares del guión:
Sala de entrevista: un lugar con un sofá para Héctor y una silla para la entrevistadora ubicados de tal forma que la cabeza de Héctor y la de la entrevistadora queden en los puntos necesarios del encuadre.
Campo: Espacio abierto con verde, lindo, en este caso con un pequeño lago.
Habitación: Cuarto con una cama y una pequeña separación que con una luz deja ver la sombra de la monja rezando.
Entrada: Puerta y camino a una repisa
Repisa: Lugar yendo de libros donde se encuentra un cuaderno en específico.
Mesa: Espacio claro que se puede llenar de imágenes.
Personajes:
Hector niño: Un niño
Hector adulto: Hombre adulto
Hermana Josefa: Mujer adulta
Entrevistadora: Mujer
Amigo de Hector: Adolecente
Papá de Héctor: Hombre adulto que representa a Héctor adulto para representar su parecido al crecer.
Primera escena
SALA DE ENTREVISTAS
Entrevistadora: Hola Héctor, ¿cómo te encuentras el día de hoy?
Hector adulto: Muy bien gracias
Entrevistadora: ¿Listo para empezar?
Hector adulto: (Asiente sonriente) Claro que si
Entrevistadora: ¿Podrías contarnos una de las anécdotas que te hagan recordar el gran aprecio que desde niño sentiste hacia tu padre?
Hector adulto: (sonríe) Un día tuve que escoger entre Dios y mi papá, y escogí a mi papá. (dice entre risas)Fue la primera discusión teológica de mi vida y la tuve con la hermana Josefa, la monja que nos cuidaba a Sol y a mí, los hermanos menores.
Segunda escena:
CAMPO
La hermana Josefa y Hector niño se encuentran sentados de espaldas a la cámara mirando el espacio abierto del lugar de la escena.
Hermana Josefa: (voltea a mirar a Héctor) Su papá se va a ir para el Infierno.
Hector niño: (voltea confundido) ¿Por qué?
Hermana Josefa: (responde como si fuera algo obvio) Porque no va a misa.
Hector niño: ¿Y yo?
Hermana Josefa: Usted va a irse para el Cielo, porque reza todas las noches conmigo.
Tercera escena:
HABITACIÓN
Hector adulto: (voz en off) Por las noches, mientras ella se cambiaba, rezábamos padrenuestros y avemarías. Al final, antes de dormirnos, rezábamos el credo.
En la escena: Se muestra a Hector niño orando en la habitación con la hermana Josefa quien no se ve, debido a las circunstancias mencionadas anteriormente.
Cuarta escena:
SALA DE ENTREVISTAS
Hector adulto: (explica) Ella se quitaba el hábito detrás del biombo para que no le viéramos el pelo; nos había advertido que verle el pelo a una monja era pecado mortal.
(empieza apenado)Yo, que entiendo las cosas bien, pero despacio, había estado imaginándome todo el día en el Cielo sin mi papá, y esa noche, cuando ella empezó a entonar las oraciones detrás del biombo…
Quinta escena:
HABITACIÓN
Se encuentran Hector y la hermana Josefa en una habitación, separados, solo podemos ver a Héctor al principio de la escena.
Hector niño: (decidido, y con un poco de descontento y enojo) No voy a volver a rezar.
Hermana Josefa: (con firmeza) ¿Ah, no?
Hector niño: (determinado y enojado) No. (se cruza de brazos) Yo ya no me quiero ir para el Cielo. A mí no me gusta el Cielo sin mi papá. (aún más determinado y enojado grita) ¡Prefiero irme para el Infierno con él!
Hermana Josefa: (se asoma alterada y grita) ¡Chito! (se hecha la bendición y procede a esconderse de nuevo).
Sexta escena:
SALA DE ENTREVISTAS
Hector adulto: (habla nostálgico) Yo quería a mi papá con un amor que nunca volví a sentir hasta que nacieron mis hijos. Cuando los tuve a ellos lo reconocí, porque es un amor igual en intensidad, aunque distinto, y en cierto sentido opuesto. Yo sentía que a mí nada me podía pasar si estaba con mi papá. Y siento que a mis hijos no les puede pasar nada si están conmigo. Es decir, yo sé que antes me haría matar, sin dudarlo un instante, por defender a mis hijos. Y sé que mi papá se habría hecho matar sin dudarlo un instante por defenderme a mí.
Séptima escena:
Entrada
Hector adulto: (voz en off) Cuando yo llegaba a la casa, mi papá, para saludarme, me abrazaba, me besaba, me decía un montón de frases cariñosas y además, al final, soltaba una carcajada. Ese saludo a mí me daba seguridad.
En la escena: Se muestra a Héctor niño corriendo hacia los brazos de su padre, posteriormente se saludan de la manera descrita en el diálogo.
Octava escena:
SALA DE ENTREVISTAS
Héctor adulto: Recuerdo que una vez, ya casi al final de la adolescencia, un amigo me confesó.
Novena escena:
Pared
se muestra a este amigo de una manera en que el hecho de que es un recuerdo sea más evidente
Amigo de Hector:(dice un poco triste y reflexivo) Hombre, siempre me ha dado envidia de un papá así. El mío no me ha dado un beso en toda la vida.
Décima escena:
SALA DE ENTREVISTAS
Hector adulto: (nostálgico pero sonriente)Mi papá siempre pensó, y yo le creo y lo imito, que mimar a los hijos es el mejor sistema educativo.
Decimoprimera escena:
Frente a la repisa
En la escena: Se puede ver a Héctor tomando un cuaderno de la repisa cambiando de página y leyendo con nostalgia
Hector adulto: (voz En off) En un cuaderno de apuntes escribió «Si quieres que tu hijo sea bueno, hazlo feliz, si quieres que sea mejor, hazlo más feliz. Los hacemos felices para que sean buenos y para que luego su bondad aumente su felicidad».
Decimosegunda escena:
Sala de entrevistas
Héctor adulto: Yo no le tenía miedo a mi papá, sino confianza; él no era déspota, sino tolerante conmigo; no me hacía sentir débil, sino fuerte; no me creía tonto, sino brillante. Sin haber leído un cuento ni mucho menos un libro mío, como él sabía mi secreto, a todo el mundo le decía que yo era escritor, aunque me daba rabia de que diera por hecho lo que era solo un sueño. ¿Cuántas personas podrán decir que tuvieron el padre que quisieran tener si volvieran a nacer? Yo lo podría decir.
Ahora pienso que la única receta para poder soportar lo dura que es la vida al cabo de los años, es haber recibido en la infancia mucho amor de los padres. Sin ese amor exagerado que me dio mi papá, yo hubiera sido alguien mucho menos feliz.
Entrevistadora: Qué bonitas declaraciones, usted debió haber tenido una gran infancia.
Para finalizar la entrevista, tengo una última pregunta que quizá no sonara tan alegre.
¿Podría mencionar alguna ocasión en la que su padre o su familia en general se hayan visto afectados por el conflicto armado?
Héctor adulto: La última lucha de mi papá fue, pues, también
una lucha médica, de salubrista, aunque por fuera de las aulas y de los hospitales. Permanente y ávido lector de estadísticas, mi papá contemplaba con terror el avance progresivo de la nueva epidemia que en el año de su muerte registró cifras por homicidios más altas que las de un país en guerra, y que en los primeros años noventa llevó a Colombia a tener el triste primado de ser el país más violento del mundo.
Decimotercera escena:
Mesa
Héctor adulto: (voz en off) Ya no eran las enfermedades contra las que tanto luchó las que ocupaban los primeros puestos entre las causas de muerte en el país. Las ciudades y los campos de Colombia se cubrían cada vez más con la sangre de la peor de las enfermedades padecidas por el hombre: la violencia.
En la escena: Empiezan a aparecer imágenes de gente en los hospitales mostrando las comunes enfermedades que se mencionan, posteriormente se tapan con imágenes que muestran la violencia que se mostró en aquella época.
Decimocuarta escena:
Sala de entrevista
Héctor adulto: (dice con profunda tristeza) Y como los médicos de antes, que contraían la peste bubónica, o el cólera, en su desesperado esfuerzo por combatirlas, así mismo cayó Héctor Abad Gómez, víctima de la peor epidemia, de la peste más aniquiladora que puede padecer una nación: el conflicto armado entre distintos grupos políticos, la delincuencia desquiciada, las explosiones terroristas, los ajustes de cuentas entre mafiosos y narcotraficantes.
Entrevistadora: (se contagia de la tristeza) muchas gracias por habernos acompañado el día de hoy, damos por finalizada la entrevista.
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